Poemas Inéditos de Mario Morquencho

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Compartimos con ustedes en exclusiva unos poemas inéditos del próximo libro de Mario Morquencho, uno de los autores más interesantes de la generación más reciente 🙂

 

Anestesia

 

Anestesiado

me extirparon un tumor de páginas

un estante de libros melenudos y barbones

caminando por la niebla

como poetas olvidados

 

Maravilloso fue escucharlos rugir

cuando rozaban versos estrujados

moviéndose como un suave hilo

sediento de cielo despejado

 

Maravilloso fue irrumpir en la niebla

escarbar sus pechos

y buscar en cada uno de los corazones

tu rostro bello

 

Mi desesperación atada a la esperanza

era como los hombres atados a las rocas

en el fondo del mar

 

Cuando la búsqueda parecía inútil

les rompí el pecho a pedradas

me sostuve de sus huesos

cuando el cansancio me dejaba caer

por el sendero de abrojos

 

Cuando la oscuridad hostigaba

empecé a buscarte con los ojos regados por el campo

millones    negros   cafés   marrones

verdes como el mar anestesiado

 

Detrás de cada puerta

detrás de cada ventana entumecida

busqué tu larga cabellera

cada minúscula de tu rostro

cada mayúscula de tu voz

y seguí mi camino sin saber dónde ni cuándo

te hallaría

tuve miedo

mucho miedo

al pensar que quizá tu larga cabellera

no flameara más como mi bandera

 

Hasta que te encontré sentada

escultura caliza

con el cabello ondulado como río que cruza una enorme metrópoli

escultura caliza inmóvil ante mi voz

inmóvil ante el rugir maravilloso

de los poetas olvidados caminando por la niebla

y no pude detenerte

más espesa era la niebla

la niebla espesa de telepódromo

donde jinetes van galopando versos fugaces

que terminan estrellándose en ti

escultura caliza

inmóvil

inmóvil

 

Inmóvil desperté sentado en un rincón

aguardando como vigilante en su caseta

esperando la luz

mientras ángeles disputaban tu corazón

en un quirófano del segundo piso

de este hospital

 

La condición de mi existencia eres tú

la condición de mi existencia eres tú

la condición de mi existencia eres tú

Oh gaviota herida en el clamor del viento

 

Repetían mis oraciones

la gente que circulaba por los pasillos

las enfermeras y los enfermos

los cirujanos-escultores

manos milagrosas danzando en una fuente de agua cristalina

donde soñabas con luces de bengala y fuegos artificiales

fulminando nuestros ojos llenos de lágrimas

que la esperanza nítidamente acariciaba

en sus mejillas rosadas

 

Hasta que la anestesia dejó de impartir imágenes

despertaste susurrando

 

Quisiera ponerme un enorme

                              un enorme caparazón

                             para que las cosas

                                            las cosas malas se quiebren

                                                                      se quiebren cuando quieran

                                                                                         cuando quieran destruirme

 

A lo lejos

el susurro se fue deshilachando

era el mar que había calmado como en una isla solitaria

hermosamente soleada solo para nosotros

entonces vimos una estela de enormes tortugas de caparazón gris

fugar por la gran corriente

a veces soñamos con estas enormes criaturas

con los escudos del espaldar y el plastrón

cubiertos por espejos que reflejan

el rostro de los hombres atados a las rocas

en el fondo del mar

tan vivos como tú

y como yo    sí

luchando por alcanzar una bocanada de aire

y un pedazo de cielo azul

 

.

 

Mi hijo con 6 años de leucemia

tiene la carita de becerro

que se aferra

 

Como pichoncito

llora y aletea

 

Mide el nido a la altura de tus ojos

que lo observan transcurrido

 

Enganchado al

 


Melodía del  altoparlante del INEN

 

 

 

Y repleto las bancas con estos nombres

nombres que se deslizan como flores por el campo galopando sin rumbo

nombre que entran como rayo de sol por los ventanales del pasillo

nombres que van y vienen

R o s a r i o   A v a l o s   L ó p e z           que van y vienen

M a r í a   R o b l e s   M a r t í n e z        que van y vienen

M a r í a   D í a z   G u e r r a                   que van y vienen

A u r a   M i r a n d a                                que van y vienen

 

Y me he encariñado con ellos

morquencho

los he leído hasta en las paredes de los baños

los he escuchado toser como una máquina que clona tigres de Bengala

me he alimentado todos estos días con estos nombres

que son una estela de vicuñas corriendo por la arena hacia la espuma

nombres que son una arteria de glaciar que baja las montañas

cruza los pueblos

y deja charcos en los pastizales que ya no puedes ver

 

Y ver las nubes grafitear en los cerros las nuevas invasiones

de hombres mujeres y niños

que son los sueños que florecen en los gaveteros

donde están guardadas las historias clínicas

donde está tu nombre       A l e j a n d r i n a   C a m p o s   E s q u i v e l

donde está tu nombre       B e r t h a   R o d r í g u e z

donde está tu nombre       A v e l i n a   M i g u e l

donde está tu nombre       C l a r a   S u l g a r a n

 

Un pedazo de cabello flamea en la luna y fabrica las estrellas

constelación de nombres derribados por un cometa

que cruza después de muchos años por tus ojos

después de muchos años se te ha ocurrido caminar mirando al cielo

ahora que caen tus amigos como árboles de 500 años en la Amazonía

con todas las especies que viven en la copa de los árboles

desde donde puedes divisar el umbral del edén

que tiene la forma del portón de tu casa

el umbral del edén es el dibujo crayón de un niño

que espera la medula ósea del mar

mientras nos dibuja cayendo en los rayos crayón de sol

o nos pinta como un ave azul descendiendo a su nido crayón

y dice mira papá aquí estás tú llorando crayón

y aquí esta mamá llorando tu llanto que es el río crayón

donde sueles tirar peces con los que me alimento

para tener la fuerza necesaria

y dibujarme un poco de cabello crayón

para que no estén tristes y puedan peinarme

como si hurgaran en el pasto y encontraran mis huellas

en el futuro crayón que es mi nombre perdido

en un cementerio para mariposas

 

Por eso escribo encariñado a este rincón del pasillo

donde todos cruzan en silla de ruedas

empujados por el oleaje de niños y niñas de la lluvia

llena de nombres    D i a n a   C o n t r e r a s

llena de nombres    A s t r i d  T o r r e s   C ó r d o v a

llena de nombres    M a c e d o n i a   Ñ a u p a

llena de nombres    S h e i l a   D í a z

llena de nombres  que son cicatrices en el cuerpo

que brillan como fotografías de ciudades nocturnas

capturadas con un lente de 200 mm

por la Estación Espacial Internacional de la NASA

cicatrices escritas en un libro bajo el agua

mientras todos buscan la cura para el cáncer de la tierra

yo escribo cada nombre en cada una de las hojas de guanábana

en la pulpa morinda citrifolia licuada con el polvo de otro planeta

 

Y escucho el secreto del árbol moribundo de 500 años en la Amazonía

mientras lo llevan a la velocidad de un colibrí en una camilla

Él dice:

 

                                                  A tu garganta que es mi garganta

                                                  A tu pulmón que es mi pulmón

                                                  A tu ganglio que es mi ganglio

                                                  A tu hígado que es mi hígado

                                                  A tu seno que es mi seno

                                                  concédele señor el descanso eterno

 

                                                  A tu próstata que es mi próstata

                                                  A tu ovario que es mi ovario

                                                  A tu útero que es mi útero

                                                  A tu sangre que es mi sangre

                                                  A  tu hueso que es mi hueso

                                                  concédele señor el descanso eterno

 

                                                  Al camino oscuro hacia la casa en llamas

                                                  concédele señor el descanso eterno

 

                                                  A la serenata de grillos por

                                                  el camino oscuro hacia la casa en llamas

                                                  concédele señor el descanso eterno

 

                                                  Al  matorral donde erupciona

                                                  la serenata de grillos por

                                                  el camino oscuro hacia la casa en llamas

                                                  concédele señor el descanso eterno

 

                                                  Al cadáver acostado en

                                                  el matorral donde erupciona

                                                  la serenata de grillos por

                                                  el camino oscuro hacia la casa en llamas

                                                  concédele señor el descanso eterno

 

                                                  Al poema que leyó

                                                  el cadáver acostado en

                                                  el matorral donde erupciona

                                                  la serenata de grillos por

                                                  el camino oscuro hacia la casa en llamas

                                                  no le concedas señor el descanso eterno

 

Y todos los nombres son lamidos por un gato egipcio

todos los nombres están en la metalurgia Inca

en cada roca del Imperio   R a m í r e z   Z a m b r a n o

en cada roca del Imperio   A l i a g a   M a l a v e r

en cada roca del Imperio   C e s a r    V a l l e j o s

en cada roca del Imperio   A l b e r t o  M a r t í n e z

en cada roca del Imperio   E s t e b a n  Q u i s p e

en cada roca del Imperio  alarga su pétalo una flor de tela

 

Una flor de tela

es una canción amarilla

bordada por las voluntarias

para cada uno de ustedes

 

Una flor de tela

es una canción para todo aquel

que no se ha salvado

 

Una flor de tela

es este poema que leyó un cadáver

este poema que leyó un cadáver

es una canción para todos aquellos

que cruzan el puente y observan

 

Lo maravilloso del abismo

 

Mario Morquencho (1982) Nació en los Organos, Piura. Ha publicado los libros Ciudadelirio en 2010 y Un Mar Alcoholizado en 2013. Los poemas aquí reunidos conforman parte de su próxima entrega