Poemas de Kevin Castro

 

se malogró la chapa de mi puerta y no hay señal de internet en mi casa, iré a llorar un rato a mi cuarto

 

¿Kevin Castro es un app de Android descargado por Google Play, con el Wi-Fi  de una cafetería de La Unión Soviética, en un invierno de 1993, (año en que dios predijo los selfies en Instagram)? ¿o es el tataranieto de  Fidel Castro y de sus sangre bulle la broma infinita de los amores eléctricos que inundan la Deep Web?

Es decir, no importa. Sólo léanlo:

– sus textos  le generan un ROI+ a la literatura actual

– su poesía es el Blue Hat SEO de la era XXI _=> postcretácica.

– (♥)

 

Las flores no son accesorios de oficina

son mierda las canciones de amor
AEROPAJITAS

#uno
10,821 ratas muerden los dedos de mis pies
y yo te escribo un poema
no te he dicho que soy chamán sin magia
que tu mar frío y escombro
beso tus piernas / arranco mis ojos
porque el amor está hecho de carne

#dos
bajar por la escalera de la casa de mi abuelo
y encontrarte sentada
leyendo a Roberto Bolaño
bajo el árbol de higos que no ven los satélites de Mountain View, California
(después de 1993)
¿por qué se caen las flores de tu vestido?
mira conmigo el humo de las fábricas
podemos aprender a vivir bien en cautiverio
como animales en un zoológico
tortugas que nadan en un estanque de agua clorada y celeste
la temperatura ideal para mi corazón es 21° C
mi abuelo toma sus medicinas
y mira llover sobre sus manos arrugadas
mi corazón es un estanque con peces que se rebalsa y moja tus tobillos
encontrarte sentada
silbando
a los pies de la cruz que es mi abuelo con los brazos extendidos rezando
pero la cruz no es un símbolo
tus lunares no son constelaciones vistas en negativo
a 21° C puedo quitarme la ropa / dormir a tu lado
y despertar temblando

#tres
mira:
kin
me han vencido
antes de cumplir veinte

 

María Antonieta

Soñé que despertabas con un agujero enorme en el pecho
y tú y yo mirábamos la luna como perros con la lengua afuera
nos dábamos amor mutuamente porque de alguna manera era el fin de las cosas viejas
y era el amor más puro que la leche de María Antonieta
era un gesto propio de algunos mamíferos solitarios
que encuentran a sus pares de pronto y nadan felices en el río
una nube de humo salía de tu pecho y contaminaba la capa de ozono
cuando moríamos, nuestros cuerpos eran examinados por estudiantes de medicina con mascarillas
para no contraer el mal

Seis millones seiscientos sesenta y seis mil seiscientos sesenta y seis litros de cerveza

1

si las flores amarillas crecieran en otoño
cuán interesante
cuán gratificante
el estudio botánico minucioso y sigiloso
el hombre y su cerveza y su planta de aluminio:
arrancar el tallo
chupar la savia
retorcerse en un rincón de un jardín cualquiera

2

caminar por la calle y dejarse caer
rodar calle abajo
no es lo mismo rodar que caer
no es lo mismo caer
que dejarse caer
caminar
siempre rodar calle abajo
y si es posible
relajar mucho los músculos y la vejiga
y mear

3

te ves linda cuando
vomitas
sobre mi cráneo
mujer con
flores amarillas
en las palmas de las manos
que brilladices
‘ya llega el momento de
irnos’ yo
no me quiero ir
yo quiero quedarme en esta fiesta
quiero a mis prostitutas
beber
seis millones seiscientos sesenta y seis mil
seiscientos sesenta y seis
litros de cerveza

4

los niños-flor con ojos
en los pies
no pueden creer en dios:
se dejan caer
hacia las ruinas
del gran
culo

5

esta música que envuelve tus oídos
es la música de los manicomios
superamarillos

6

no es lo mismo
dejarse caer
que alimentarse con flores
incendiar los jardines de babilonia
abrazarte y morderte la nariz
nunca es tanta cerveza
como tragarse los ojos de un gatodejarse caer
finalmente
amar con
los codos
el esófago
las rodillas
la vesícula biliar

Mi vida ya no es lo de antes

hay una mesa en mi cuarto
encima de la mesa hay una plato lleno de hormigas
encima del plato hay un monumento en honor a una batalla que aún no se ha peleado con estatuas de héroes que aún no han caído
encima del monumento hay un coliseo y en el coliseo hay un concierto de rock donde tocan arctic monkeys & the strokes & the deathset & white stripes
encima del coliseo hay 3 edificios: uno se llama ‘yo soy el hombre del clima’ / otro se llama ‘los niños todos deben ser sacrificados’ / otro se llama ‘cesárea tinajero’ o ‘meg white’
encima de los edificios hay un campo de fútbol donde juegan ‘los amigos del sr presidente’ contra ‘los amigos de la excma sra primera ministra’ y el score parcial es 1969 a 476
encima del campo de fútbol hay 1 pagoda de 19 pisos dentro de la cual hay 19 orgías (1 por c/ piso) que constan básicamente de 1 hombre heterosexual + 1 hombre bisexual + 1 mujer homosexual + 1 lagarto por c/ orgía
encima de la pagoda de 19 pisos hay una piscina inmensa cuya agua negrísima no es oro negro sino el llanto o la meada de los niños del futuro  (los niños del futuro lloran por sus abuelos que somos nosotros)
encima de la piscina hay una antena de 1km de altura que provee de tecnología digital a todo el continente de laurasia
encima de la antena hay un planeta llamado ‘todos mis amigos han muerto y yo he venido a ti para besar tus piernas’
encima del planeta hay niño tiritando en la más profunda y mierdosa de las soledades
todo en perfecto equilibrio

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Kevin Castro (Lima, 1993) Escribió Los tiempos jurásicos (C.A.C.A. Editores, 2013).  Próximo a Publicar Norcorea. Es editor de la revista Mutantres y C.A.C.A. Editores. Escribe tres libros que son un mismo libro. Quería que Argentina ganará el mundial.