TOP 10: Mejores poemarios peruanos de la Generación 2010’s

[dropcap size=big]Y[/dropcap] sí, hacer un top de poesía 2010era ahora puede ser un poco arriesgado. Y nos arriesgamos. Hemos leído lo más atendible de los nuevos, los que han publicado por primera vez desde 2010 y se lo dejamos a todos ustedes para que los lean, busquen y sean felices. Una anotación, podríamos mencionar tres frentes (hace poco Paul Guillén dividió en cultistas y vitalistas la nueva poesía peruana en una reseña a propósito de Mashqa, pero creemos que la poesía va más allá de una división tan parecida a la de puristas y sociales) UNO: las poéticas del yo, las influenciadas por la alt lit y redes sociales. DOS: La Hibridación, el No-género literario. TRES: El revival re-creador del conversacionalismo.

Empezamos.

 

10.- Von – Laura Rosales

Von, Laura Rosales

(Lustra, 2014)

Mirando la tradición y releyéndola, tal vez la propuesta de Laura Rosales pueda ser emparentada con una voz muy prominente de los últimos años que es Denisse Vega Farfán. Con varios momentos de imágenes intensas cercanos a un surrealismo o a una Pizarnik que intenta por el ritmo y no por la brevedad, Laura Rosales es una promesa entre la poesía peruana joven.

 

9.- El Libro de las Opiniones – Santiago Vera

PoemaSantiagoVera

(Paracaídas, 2014)

Si Vera hubiese optado por un desapego total del coloquialismo y hubiese embarcado su proyecto totalmente en un lenguaje no muy tratado para la poesía peruana ( el científico y filosófico) enmarcada los últimos 30 años en el ritmo conversasionalista; El Libro de las Opiniones sería un proyecto mejor logrado. Dando reflexiones interesantes, a manera de cuaderno de anotaciones que acaba siendo un cuaderno de aforismos y reflexiones sobre el lenguaje, también desplega grandes promesas. Su trayecto es valiente y frío. Esperamos con entusiasmo su siguientes trabajos.

8.- Vacaciones de Invierno – Ana Carolina Quiñonez Salpietro

Vacaciones de invierno, Ana Carolina Quiñonez

(Vox, 2012)

La segunda entrega de Carolina Quiñonez, editada en Argentina y ganadora en su momento del Premio Luces, es una confirmación de estilo con casi igual cantidad de aciertos que su prometedor debut. Siguiendo su propuesta minimalista que la ha llevado a ser emparentada con los autores de EstabanLocos la antología de Luna Miguel; es un libro muy recomendable.

7.- Trendelemburg – Eduardo Borja

(SENAJU-Vagón Azul Editores. 2014)

Trendelemburg es un poemario de largo aliento, con momentos densos y otros ágiles, claramente influido por la movida Hora Zeriana de los años 70s y en general de la tradición conversasionalista. Trendelemburg, la posición médica que significa “patas arriba” es la excusa conceptual para voltear al mundo, sacándole corazón a las calles de Lima mientras trota hacia ese mundo, elaborando destacados poemas de amor a la vida.

 

6.- Los Tiempos Jurásicos – Kevin Castro

Los tiempos Jurásicos, Kevin Castro

(C.A.C.A Editores, 2013)

Por un lado el primer libro descuidado. El primer libro del autor nuevo que prefirió el riesgo a la corrección y falló a veces. Por ese mismo lado el primer libro con una voz que lamentablemente raya la pose malditista en vez de combatirla. Pero Los Tiempos Jurásicos pese a sus fallos es más que eso. Es mucho más que eso. Es la posibilidad de hablar como un joven de 16 años peruano Hoy y decir cosas que se sientan. Jovial, irregular y fresco, Los Tiempos Jurásicos dejan dos de los mejores poemas de lo que va en esta generación. Partituras Elementales y Todos los djs comen vacas pirotécnicas.

 

5.- El Génesis Artificial – Álvaro Casalino

El génesis artificial, Álvaro Casalino

(Arkabas, 2011)

Un hermoso lamento a la humanidad rendida frente a la máquina. Con genial regularidad en un libro que acaba siendo redondo, Casalino es una de las mejores voces de esta generación y de la que se ha hablado muy poco. Los poemas que conforman El Génesis Artificial trazan una voz máquinal, derrotada, disminuida donde ya no hay posibilidad para la revuelta. Las manadas de personas le responden OK COMPUTER! a una enorme pantalla y se arrodillan en dirección a la Oficina más cercana de Google.

 

4.- Tikray – Jorge Vargas Prado

portadatikray

(Dragostea, 2013)

Un híbrido contra el mundo. Ya hemos hablado extensamente de este libro y solo queremos agregar que esperamos grandes cosas de Vargas Prado. Podríamos agregar que claro Tikray no es un libro cien por ciento redondo con algunos momentos de indiscriminada voluptuosidad, pero que son saldadas con creces para dar un producto que cualquier crítico correcto no revisaría dos veces. Léanlo.

 

3.- Hablemos de mí, mientras las hormigas devoran el sol – J Estiven Medina Ortiz

(Autoedición virtual, 2014)

Estiven Medina es un poeta poco conocido más allá de las redes sociales que ha escrito un primer libro fresco y jovial difundido en PDF, y del cual ya hemos mencionado en nuestro Top de poesía joven latinoamericana. A medio camino entre la influencia alt lit americana y la tradición coloquialista peruana, Estiven Medina es a nuestro parecer uno de los más prometedores poetas y que debe ser atendido por todos. Léanlo aquí.

 

2.- Cuentos tristes que esperan las chicas antes de salir a bailar – Ana Carolina Quiñonez Salpetro

Cuentos tristes que esperan las chicas antes de salir a bailar, Ana Carina Quiñonez

(Estruendomudo, 2010)

Un disco indie hecho poemario. El debut de Quiñonez es uno de los poemarios más destacados de esta generación, desde una voz breve y concisa, elabora poemas pequeños que con unos cuantos versos arman las imágenes suficientes para dar la fuerza de un inmenso poema inacabable. Antologada por Luna Miguel en EstabanLocos, llega a las mismas cosas que han llegado gente como Estiven Medina o Castro desde fuentes radicalmente distintas. La inocencia alejándose con brillantez.

 

1.- La Trama Invisible – Christian Briceño

La trama invisible, Christian Briseño

(Paracaídas, 2013)

Y el mejor libro de lo que va de esta generación ha sido editado por ¡¡¡Paracaídas!!!, sí, y lamentablemente si hay algo que se le puede contar como punto bajo a La Trama Invisible es su poco cuidado a la hora de no pasar a los poemas por un filtro adecuado: hay poemas buenos y otros descartables. (La labor de un buen editor precisamente) Pese a eso, La Trama Invisible parte de un concepto ambicioso, el de hacer un poemario total desde el vacío, transfigurar el poema en cuento, en prosa, en reflexión, en correo electrónico, en diario, en estado de facebook. Esa vocación por hibridar hace del poemario de Briceño lo más interesante de los últimos años.

 

 

Menciones honrosas: Autores jóvenes atendibles son, Urpi Orihuela, Miguel Urbizagástegui y Willni Dávalos.

 

Pero recuerden, no hay aquí ningún autor consagrado. A lo sumo promesas. Sub 20. Han jugado en Nigeria, Nueva Zelanda o alguno de esos países que alberga un mundial juvenil. No en Brasil ni en Sudáfrica. Esperemos lleguen a Rusia y a Qatar, mientras tanto…

 

Hola.