Poemas perdidos de Y un tren lento apareció por la curva. Maurizio Medo

 

 

Nota del autor: Y un tren lento apareció por la curva, libro recién publicado en Madrid a través de Ay del Seis editores,  empezó a escribirse en el mes de febrero del 2016 y, dado que se originó como un “poner a prueba” la experiencia a través de la escritura en “tiempo real”, tuvo como escenarios a las ciudades de Arequipa, Lima, Ciudad de México, Guadalajara, Córdoba, Sevilla, Madrid, Torino y Chiavari. En ese sentido debe entenderse como un “registro” el cual sólo se interrumpió de un modo inesperado por la muerte de mi madre.

Sin embargo el proyecto en sí es mucho más ambicioso. Por diversas razones decidí excluir del mismo algunos textos que forman parte del libro inédito Tren Europa, el cual aparecerá en el 2020.

 

 

39.

Para Ángel Cerviño

—No hay nada contra ellos—aclaré a Cerviño

En la calle Claudio Marcelo las columnas romanas

contrastaron con la súbita erosión del Pekin Pound

el cual parece capaz de transformar  cualquier
estampa cordobesa  en una instantánea captada
desde las entrañas de Saigón

—Es  en contra del poder oculto en las mayorías
Hoy en ganga por el exiguo valor con que la mano obra

Estaba por agregar algo respecto al sentido
de atreverse a escribir contra esas mayorías
por un camino que curva hasta dar la impresión
de haberse fundido con el abismo
por el que vino orillando, advirtiéndonos:
“mira abajo, ese es el precio, loco”
Pero me ganó el pensamiento: nunca antes
estuve en una procesión a medianoche,
rodeado de fusiles M3M en vez de alhelíes
entre corros penitentes de putas fisgonas

Los chinos también aparecieron
sin enterrar el acento en medio de
la euforia, abriéndose paso
como si el centro de Córdoba
estuviera en Nanjing

Jesús Rescatado obró el milagro
al descubrir que, bajo el incienso,
la pólvora avalaba la fe
y que Dios era un pintor abstraccionista
distraído con la suma
de los números impares
en el infierno de donde
surgían los principios
de esa fe

 

 

 

Cinema Paradiso, Giuseppe Tornatore
Cinema Paradiso, Giuseppe Tornatore

 

 

 

40.

Es una novela turca, te recordé en el Kulala

antes de escribir por primera vez Dios
libre de la culpa producida por la oscura
ambigüedad de tal monosílabo

Lo taché urgido dejando
la sombra de esa idea,

necesaria para seguir a través
de la senda que se anuncia
en el fin del camino
como una alegoría
de lo absoluto

O de la imaginación

 

 

41.

—Hipopotomonstrosesquipedaliofobia
—dije a Cartarescu—en rumano
parece ser más fácil si consideramos
la estupidez universal que supone
hablar de poesía utilizando los términos
precisos con qué ocultar el hecho de
que ninguno conseguirá el acuerdo
pues es el caballo quien lleva las bridas
—Cum se spune în românest’e? — preguntó Mircea
y yo sospecho que al miedo
un fistro le importa
en cuál idioma

—Hipopotomonstrosesquipedaliofobia —repetí
antes de perderme en la mezquita
con el éxtasis de un místico sufí

 
42.

No pude conocer a Chantal Maillard

María Ramos llegó cuando me fui
algo más lejos que mis poemas
desaparecidos antes de perder
la dignidad en una trivia

improvisada con el propósito de ilustrar
los registros obrados dentro de la nueva
poesía peruana que, en Andalucía,
provoca las mismas sospechas que
sentimos cuando el turco –alojado
en la habitación contigua- nos preguntó
si los incas comprendían el uso de ciertos
objetos aparecidos con el idioma español
O cuando o el cordobés —quien nos invitó
a su casa—no pudo ocultar su nerviosismo
al creer que devoraríamos  los cuyes
a los que adoptó, tal como hizo Madrid
con los caleños que encontraríamos en
la calle de La Ruda, perdidos como el
esplendor virreinal de Santafé

—Sudacas decimos por aquí— me corrigió Paco
(al oírme “caleños) y pensé en la reacción
originada por creer vasco al turco
o ligur a un monegasco

—Si se sabe algo del Perú—agregó luego
es por el filme de Ridley Scott (adonde
nunca apareció), Google, Tripadvisor y
por algunas vaguedades mal editadas en
el especial que National Geographic
dedicó a la Argentina

El Perú y yo nos parecemos

Ninguno es real, como lo exige la adrenalina
de un concierto en vivo   Si se le escucha
es a través del lip sync
de lo que cantó en el siglo XVI

Ese jueves de enero

 

 

 

 

Nuovo-Cinema-Paradiso-32

 

44.

Todos los caminos conducen a Atocha
aunque sea para observar el talud abierto
entre el verbo y la voluntad de vivir
Como si pudieran retroceder desde Siria
o El Líbano esos caminos  aparecen con
la orfandad necesaria  como para confundir
ciertos elementos vinculados con la soberanía
impuesta  por los límites geográficos
con la filantropía publicitada del eslogan

Sin título

 

 

 

 

 

hasta que el gobierno entre en acción
con el fin de ejercer la torva política
de los malentendidos
en las diversas esferas
de la realidad

Atocha está lejos de todas partes

También de Madrid

 

 

 

45.

A Benito Del Pliego

Collazos se sorprendió la otra noche
“No leo poesía peruana”, advertí en Molar
y es que no creo en una patente de corso
cuyo poder transforme en patrimonio
lo que, en verdad,  es de nadie

Benito me dijo ayer algo parecido al
referirse a la poesía española, motivo
para la falsa superioridad americana
al creer que se está ante un castillo
donde García Montero pena sus baquías

En realidad no me gusta hablar de poesía
(hasta estresarnos como con el variado clima
que desconcierta a los británicos)

pero descubro aquí tantas ínsulas
que inclusive las rúbricas
se pierden como una vaga relatividad

El clima es otro tema, no una circunstancia
Si algo aprendí en Lima, La Horrible
de acuerdo con Moro, fue que la lluvia puede
suceder también como un esfuerzo último
por renovar la fe

Allá garúa

Chispia, dicen en Piura

Sirimiri, oí alguna vez
también niebla meona

En Madrid sólo llueve
Mañana Antonio partirá
hacia el salar de Uyuni
Bea está en Roma
Alberto Butteri murió
en la ciudad de Turín

y a mí no me gusta
hablar de poesía,

¿Crees que mañana
vuelva a llover?