Poemas de Gerónimo Paredes

 

STICKERS

 

Es como una luz que va apareciendo

alrededor de una casa marchita e inhabitable.

Es la luna marcando

los recuerdos de un viaje al espacio

desde aquel lanzador de Oregón.

Es el mediodía después de la noche

cortando sus labios con tiza caliente.

Son las estaciones del año

imaginándose en el otro.

Cruzando un arco buscaba amor

y ahí encontré mis huesos rotos

mis ojos eran ya de los insectos

y de mi boca salía cenizas y carbono.

Buscaba amor en los ojos de mi perro

y su lengua suave que lavó mi rostro me dijo:

“ve y busca en otro lado”.

Tomé una de las calles que llevaban su nombre

y dentro de una bolsa de dormir encontré su foto.

Tenía los ojos de mago

y su cabello le llegaba hasta las ramas.

Entonces colgaba su risa

como una estrella

de altas antenas telefónicas.

Era una mariposa de energía eléctrica

que llevaba en su trompa leche y psilocibina.

Súbitamente vi al sol

que estaba pegado

como un sticker sobre su boca.

Un anuncio por la radio decía

que estaba próxima a establecerse

la hegemonía de las aves.

La velocidad de una guerra homotérmica

estaba al servicio del fuego por el fuego.

El rumor del mar acariciado

en mitad de un espectáculo terrestre

era la quema de los castillos

simulando ser danza y sacrificio.

Ruego a los sonidos que me surgen ahora

que la vida sea un disturbio incontrolable.

Que sea carne y su rostro advierta

del peligro que se cierne

sobre el paso del tiempo.

Que los precipicios sean el comienzo

de las manifestaciones.

Porque para hallar el amor

me pregunté si no será necesario

construir una alta esfera

que destruya la imagen de sí misma

y que a su vez sea en ella

el color la muerte y la fiesta.

 

 

BLACK HEART PROCESSION

 

Hay muchas maneras de llenar un vacío.

Uno debe primero agolpar las

coordenadas donde nació el animal.

Se debe ser consciente

de los perfumes que avivan la nostalgia,

de las constelaciones

que forman el olor de las cosas.

Uno debe llenar un vacío

sabiendo que puede ser absorbido

por su magnitud.

Por su vórtice de fuego insaciable.

El vacío es como los ojos de un perro

que entiende las palabras,

y que luego las entierra

como un hueso en el jardín

de su corazón oculto.

Podrías llenar un vacío con todos

los pensamientos de un hombre enfermo.

O con sonidos que vengan de lejos,

de afuera, con el sonido

de los vientos que balancean las casas.

Puedes llenar un vacío

con canciones de Madrugada,

Three Mile Pilot, Black Heart Procession.

Con un solo de trompeta

o el humo de los cirios que provocan la ceguera.

Hoy por la mañana, por ejemplo,

un vacío como un recuerdo andaba por las

campanas de la vereda.

A pocos metros de mí,

un globo que estaba lleno con aliento

de palabras que siempre se dicen,

explotó y me dio en la cara.

Se generó así otro vacío.

Y debo llenarlo con el azul de mi orquesta.

Con el movimiento de los días suaves.

Con los arcos del tiempo.

Con la suavidad de otros cabellos.

Porque un vacío puede llenarse de muchas formas,

y de muchas formas,

puede que ese vacío nunca sea llenado.

 

 

CIBERNÉTICA MOLECULAR

 

un dios de otras montañas

me despertó de un sueño profundo

(cada 4000 años sucede lo mismo)

y aquel día fui devuelto a las orillas

de una noche inmensa

dónde era perfecto el delirio

que aquel sol ocasionaba entre sus aguas

mi nombre lo heredé

de una colección de astronautas

practicantes de jardinería molecular

pioneros en sembrar plantas sobre la luna

fueron hijos de su tiempo

y sus corazones burlaban la gravedad

como señal de luces y de vida

mis ojos son la medida

de un secreto escrito para la posteridad

el sonido y la distancia saltan sobre nosotros

y pequeñas ranitas de barro se cuelgan

de tus ojos para cruzar la avenida

tengo una breve vocación

que va hacia la corriente de los ríos más cercanos

porque cada 4000 años sucede que estoy sentado

en una pirámide que es el mundo

observando a través de una ventana de hielo

y tú me ves perfectamente

y sabes que de mi cabeza

nace un árbol que ríe con la música

porque la historia es cíclica o es lineal o musical

y dios quiere chicha de jora

para aderezar su testamento

quiere su radio santa mónica

para ponerse los audífonos en el pecho

y dar vueltas en bicicleta

un día que sea domingo o feriado

porque estamos hechos de tierra pura

como estrellas que partieron de casa

y que no saben despedirse

sin antes guardar sus ojos en la nevera

porque este frío es una sala de hospital

extinto desde el comienzo de la última serenata

el espacio tiene un lugar para todos

el ciber-espacio tiene un

e s p a c i o digital para todos

es un lugar adornado con logaritmos

y raíces cuadradas y cúbicas y triangulares

es la O que se ve en la boca

de la luna cada vez que bosteza

ahí en el ciber-espacio

están los besos labiales y dentilabiales que diste

ropas húmedas frente al computador

momentos líquidos de aire comprimido

sexualmente mineralizados

que suenan como una canción así

 

qué bonitos ojos/

qué bonitos labios/

qué bonito cuerpo cómo me encanta/

qué bonitos ojos/

qué bonitos labios/

qué bonito cuerpo cómo me encanta/

como yo te quiero a ti solita/*

 

y presientes que el amor no está

en todas las cosas que hemos dejado atrás

sino en aquello que conservamos

como carta de letras ilegibles

runas con caligrafías encriptadas

que hablan de razones imperdonables

en el ciber-espacio

está ese que ya no somos

y nuestros corazones son como la noche

que siempre está delante y detrás nuestro

dios me despertó de un sueño profundo

para decirme que baile en un solo pie

para que haga un aspa de energía eólica

para que te quiera de verdad

y para que seas un souvenir

que adorne las veredas de mi casa

el ciber-espacio tiene lugar para las mentiras

y ahí pueden crecer los peces

hasta convertirse en seres mitológicos

en redes sociales que nos dan cariño

en mensajes de texto que digan

cholita no me dejes que hace frío

cholita ven pa’ mi casa

que te voy a cocinar lo que tú más quieras

pero no me dejes así cholita

no ahora que el internet es tan aburrido

y que la lluvia me moja sin ningún temor.

 

*Qué linda flor – Silverio Urbina

 

 

BIOGRAFÍA: Luis Gerónimo Paredes Robles (Cusco, 1988) No he publicado ningún libro, fanzine, videopoema. Nunca.