Entrevista a Macarena Puelles y Carlos Chung

Foto para Sticks&Stones Photographer: Macarena Puelles / Model: Alessandra Denegri / Stylist: Carlos Chung / Assistant: Lea Kundicevic / Make-up Artist: Kevin Choi

“Macarena Puelles tranquilamente puede ser la fotógrafa más talentosa de su generación. Hay pocas mujeres fotógrafas y más aún mujeres fotógrafas con un trabajo que tenga tanto carácter. La mayoría de chicas de mi generación, artistas y comunicadoras, han tenido que aprender a ser feministas. Macarena nació siendo feminista. No tuvo que estudiar para transformarse. Ella es una manifestación de lo que está viviendo el mundo ahora, de lo que necesita el mundo ahora.” Nos quedamos con estas palabras de Carlos Chung, stylist y artista visual que trabaja con Macarena desde hace unos meses. Chung entró en la sala sin saber que estábamos por terminar una entrevista. La grabadora siguió rodando y quedó lo que conversamos sobre el mundo del arte, la moda y la fotografía. Aquí, ambas entrevistas.

¿Antes de hacer una foto sabes qué es lo que quieres o es algo que descubres en el camino?

No, yo ya sé que es lo que quiero. Pero he aprendido a saber qué es lo que quiero. Antes no era así, antes sí era algo muy espontáneo. Poco a poco fui descubriendo. Me di cuenta que ser espontánea no era tan… no sé, tan bueno, era más inteligente de mi parte si lo pensaba. Pero obviamente todo nació de la espontaneidad y también hay algo de espontaneidad cuando hago fotos. Planeo el lugar, la chica, la ropa, el maquillaje, todo eso pero las fotos que tomo no las planeo, ni las escenas.

Esa foto de la chica en la tina con las piernas abiertas y el calzón mojado… sabías que querías hacer eso

No, no sabía. Esa fue hace tiempo, ahí sí hacía cosas más espontaneas. Lo vi y dije ‘quiero tomarle foto a eso’ y ya. Porque eso es lo que me interesa. Esas partes del cuerpo. Esa sexualidad. Todo lo que sea cochino pero sexual a la vez…

https://www.instagram.com/p/BTQCKU3DNig/?hl=es&taken-by=macarenapuelles

Qué raro que escojas esa palabra, ‘cochino’, justo estaba pensando que tus personajes son… bellos y que no hay ese espacio para la suciedad, ni tampoco para la vulnerabilidad.

Son bellos pero son… ¿naughty? Me gusta estar en la línea entre lo bello y lo abyecto.

¿Qué hace que tus fotos sean eróticas y no pornográficas? ¿O lo son?

No, no son pornográficas porque hasta ahora no pongo chuchas calatas ni… no, no son pornográficas. Pero sí son eróticas. Algunas más que otras, otras son más sutiles. Pero en general creo ser bastante sutil con eso. La gente dice que soy porno porque… como lo que hago es sutil, da pie para que se imaginen más cosas, supongo.

¿A quiénes fotografías?

Siempre son amigas de mis amigas. No gente que conozco tanto, tampoco gente que no sé quiénes son. Siempre son conocidas. Alguien a quien pueda decirle ‘te conozco de tal…’ o no sé, pero nunca tan random. Aunque no, pensándolo bien, también ha sido random a veces. A veces me acerco a alguien y le digo y ya.

¿Prefieres la luz natural?

He pasado por un montón de procesos de luz, pero siempre he usado luz natural, una época se me dio por usar flash con gelatinas y hacía que todo se pintara de un mismo color. Ahora estoy usando un montón de linterna… siempre probando cosas diferentes

https://www.instagram.com/p/BX68IEHHAny/?hl=es&taken-by=macarenapuelles

Este juego del color parece que le da unidad a tus fotos, ¿trabajas en series?

Sí, lo que pasa es que todas mis fotos son de un mismo color. Me gusta que sea así, siento que lo ordena. Además, creo que es como el patrón que he cogido.

Retrospectivamente, como ha sido la evolución de tu trabajo ¿Desde que comenzaste te interesaban las mujeres desnudas y el color?… Estuviste un tiempo en la católica

A sido todo un proceso. Sí estuve un par de años ahí, pero igual ya tomaba fotos. Me tomaba fotos a mí calata, siempre, porque, según yo, era la única que se dejaba… no sabía a quién más tomarle. Cuando estaba en el colegio me metí a un curso de desnudos en el Centro de la Imagen y me gustó bastante. De ahí entré a la Católica, pero por presión social. Pero apenas salía de clases, mientras estaba en el micro, pensaba en qué foto iba a hacer ese día al llegar a mi casa. Siempre he tomado fotos y siempre ha sido algo con el cuerpo.

La primera vez que vi tu portafolio hace un par de años en internet era muy distinto. Blanco, con fotos de una pareja en las que ella tenía heridas…

Ah, ¿una chica con una herida en la teta?

Era yo, con mi ex. Ese fue un proyecto documental que hice con él… aj, odio ese tipo de proyectos que me dejaban a hacer en el Centro de la Imagen “sobre su cotidianeidad”. Todo ya es demasiado cotidiano, ya qué cosa puedo sacar de ahí. Decidí hacer un proyectito e hice este libro. Supongo que te refieres a esta foto.

Una parecida

El documental me gusta mucho, pero no me produce nada, no sé a dónde me lleva. No hay nada que me provoque hacerlo y cuando lo veo no me produce nada. Es bonito de ver, pero creo que no es mi nicho. Yo he probado todo, o casi todo.

Prefieres pensar, armar…

Tampoco es que tengo que pensarlo, estoy llena de ideas en la cabeza. Referentes que encuentro en internet. Imprimo las poses que me gustan y cuando estoy tomando fotos se las muestro a las modelos.

https://www.instagram.com/p/BXiYxcghd1l/?hl=es&taken-by=macarenapuelles

¿Petra Collins es un referente para ti?

Sí, obvio. Es una de mis favoritas. Mira, estas son unas fotos de moda que hice el otro día, justo está viniendo el stylist con el que las hice para elegirlas. Hacemos estas fotos como equipo junto con un maquillador y las mandamos a revistas internacionales. Son bien diferentes a las que te acabo de enseñar, pero hace tiempo que tenía ganas de hacer algo así.

Petra Collins comenzó con fotos parecidas a las tuyas, bastante home-made y ahora está foteando para Vogue, haciendo cosas que requieren de una enorme producción y mueven mucho dinero

Sí, está on fire

Mario Testino también saltó a ese mundo, según él gracias a que sabe cómo hacer que desees lo que captura. Tus fotos juegan con el deseo y el placer todo el tiempo, fácilmente podrías seguir esa línea, pero no sé si es algo que te gustaría…

Sí, no tengo muy en mente qué me gustaría seguir, pero de hecho, como yo soy así, eso es lo que transmito en mis fotos. Deseo. Me gusta jugar un culo con eso. Darle algo a alguien pero quitárselo cuando lo va a coger. Y me gusta mucho la moda, no la publicidad, pero sí el mundo de la belleza, la estética…

Es todo un lifestyle

Sí, pero no me gusta ese lifestyle. El lifestyle que me gusta es más under.

También me gusta el dolor, me gustan… tengo muchos modos diferentes, me gusta mezclar.

Al ser internet tu medio, tu portafolio nunca se cierra, es como un poemario del cual nunca das la última palabra, se está haciendo y deshaciendo. ¿Cuáles son las ventajas o desventajas de que tu medio de publicación sea internet?

Quisiera que mi medio no sea internet, pero a la vez me gusta por eso, porque es maleable. Y me encanta que la gente pueda hacer lo que quiera con las fotos. Imprimirlas, moverlas… o pajearse incluso, qué sé yo qué harán. Usarlas como referencia. Me han contado que las usan como referencia en algunas universidades y eso me parece bravazo. Pero me gustaría que internet no fuera mi único medio, me gustaría ponerlas en las calles… una vez me dio una ansiedad muy grande porque me di cuenta de eso, de que mis fotos están solo en internet y dije ‘qué palta’.

He expuesto, he expuesto bastante… pero no mis fotos favoritas, siempre las elige alguien más. Esas tres que están ahí encima de la ventana son tres de cien de un día que me volví loca y las imprimí y las pegue por todo mi cuarto, pero me mudé y ahora las demás están guardadas.

Mi página web no la actualizo porque no sé cómo hacerlo, porque me da flojera y porque siento que lo que está lo hice con tanto cuidado que está perfecto. Incluso lo numeré en romanos. Y siento que no puedo editar eso porque es lo que es, es una obra de arte y no pienso cambiarla.

Mi Instagram es otro lugar donde están mis fotos. Ahí sí están todas, mis favoritas también, desde el comienzo hasta el final. Es un diario. Y algún día voy a sentarme a revisar por años qué es lo que he hecho y hacer algo… pero faltan años.

Siempre son mujeres u hombres afeminados o que afeminas a través de tus fotos

Sí, sí. Estoy queriendo cambiar eso. Estoy interesada ahora en captar la esencia del ser humano en general. Si un hombre no es afeminado no afeminarlo. Quiero tomarle a chicos así como son. Pero me cuesta un culo. Porque no conozco hombres a los que pueda tomarles fotos. No sé, es muy raro… encontrar a un hombre heterosexual interesado en que le tome fotos. O sea, hay varios que dicen que quieren que les tome fotos, pero al final solo quieren cachar.

Tienes varias fotos con agua

Sí, me gusta el agua, mucho. No sé por qué. Es… mágica.

***

Carlos Chung estudió grabado en Bellas Artes durante siete años antes de saltar al mundo de la moda. Ha trabajado como Stylist y Director de Arte para diseñadores reconocidos internacionalmente como Yirko Sivirich. Desde hace unos meses trabaja con Macarena y confía en que, con la calidad de lo que están haciendo, dentro de poco estarán en revistas como Vogue, Elle, L’Officiel. Para Chung, lo mejor de trabajar con Macarena es su frescura y su mente abierta.

Si el mundo de la moda implica mover tanto dinero, cosa que artistas de otros rubros critican, que lo que importa sea más el mundo del coleccionista y el mercado del arte antes que el propio arte…

Estamos en crisis en el arte. Los que tienen la batuta no son los artistas, sino los galeristas. Son quienes definen qué es arte y qué no lo es. Antes para decir que algo es arte tenía que tener un valor estético, técnico y tenía que comunicar. Ahora, por una cuestión de producción, los galeristas dicen ‘pon esto acá, esto allá, esto otro acá encima’ y ‘yo digo que esto es arte’. Entonces el arte ya no lo configura un objeto que tiene un valor ligado a la sociedad, sino que lo hace el autor que dice ‘esto es arte’ y luego contextualizan y ya.

¿Qué es lo que pasa? Que a un galerista no le conviene vender una pintura por $15’000 que un artista se demora 2 años en hacer. Le conviene mandar a hacer 10 instalaciones, que se imprimen en una impresora 3d, el artista las programa en la impresora y se demoran a lo mucho una semana. Viene el galerista y le pone una etiqueta de $10’000 que se vuelve incuestionable y ya está. Venta, venta, venta… y es una venta que no está regularizada ni por el Estado ni por ninguna institución. Es un mecanismo de lavado de dinero increíble.

En el mundo del arte además, no hay sindicatos. En la moda hay sindicatos. En la moda hay fundaciones internacionales que no solo velan por mantener las tradiciones de la alta costura, sino también por impedir el trabajo forzado, en casos de empresas que tercerizan la manufactura en países como la India, Bangladesh.

O sea, la moda, a pesar de que los artistas al tildan de superficial, es una industria que da mucho más trabajo y vela mucho más por sus empleados que el arte.

Pero también es este mercado el que hace que las condiciones de trabajo en estos lugares sean terribles, al igual que con las joyas, sobran documentales…

Claro, sin duda. Pero a raíz de que estos documentales han salido a la luz denunciando estos abusos, comenzó una revolución en la industria de la moda. Las cosas no están perfectas todavía, pero ha habido un cambio.

La ropa es más importante que el arte. Porque nosotros tenemos que vestirnos todos los días. El arte es un gusto. Una necesidad estética, una necesidad de los humanos manifestarse y decir ‘así es como nos sentimos ’. Con el arte puedes analizar una sociedad. Si vemos el arte de hoy entonces… nos encontramos con algo caótico que está tratando de encontrarse. Nadie dice qué es y que no es. Todos se contradicen… es una etapa bien conflictiva donde nadie sabe bien hacia donde jalar.

Antes el arte era más precioso, pero estaba pagado por las elites y no era para todo el público. Ahora todos podemos apreciar el arte gracias a los museos, pero antes esto no era tan democrático. La gente que pagaba por la producción del arte podía gozar de ella. Era súper elitista. Y en realidad, el arte siempre será un poco elitista porque por desgracia no todos pueden producir arte. Y el “todos podemos producir arte” es una mentira que nos está vendiendo el mundo contemporáneo. Yo te mencionaba lo de las impresoras 3d, porque tengo amigos que creen eso, que les basta con conceptualizar y que la máquina se encargue de todo. No manejan la técnica necesaria para producir arte por su cuenta. Y te pregunto, ¿tú tienes 15 mil dólares para comprarte una impresora 3d? ¿Quiénes son los que producen arte entonces?

Josep Beuys decía que él no se consideraba un artista, o al menos no en el sentido ‘clásico’ de ‘artista’ que nos remite a pinturas de Modigliani, Picasso… para él el arte era más parecido a lo que hacen los artistas contemporáneos ahora, algo que está hecho por toda la gente…

Claro, pero no trasciende. O bueno, todavía es muy pronto para decir que no trasciende porque es algo que está pasando. Pero vamos a ver de aquí a cincuenta años de quién se acuerdan. De quienes hay libros, de quienes enseñan en las escuelas de arte. Todo lo que está pasando ahorita pueden ser tranquilamenete ‘experimentos estéticos’. Porque al final si ves una obra y no te comunica nada… Por ejemplo, Banksy me comunica. A pesar de ser súper subversivo y a pesar de que quizás mande a hacer sus trabajos, yo veo su chamba y me comunica algo. No es que sea una regla general ‘el arte postmoderno o el arte contemporáneo no comunica nada’, tampoco está bien decir eso. Yo como artista, me inspiro bastante del internet, de la sociedad, de la moda… no voy a decir que no soy un hijo de mi tiempo, pero tampoco que he nacido en la década correcta. A mi me hubiera encantado seguir en mi taller y estar todo el día trabajando… hay chicos a los que sí les va bien así, pero mi proceso es tan personal y mi trabajo es tan mío que yo no quiero condicionarlo a lo que piensa una galería o un comprador o a lo que quiere mi tía en su sala…

Banksy es una revolución también en ese sentido, el no identificarse, el no decir ‘esta es mi obra’, ‘yo hice esto’,  lo aleja de este circuito

Es que el ego es jarcor. Yo he visto mucho más ego en el mundo del arte que en el mundo de la moda. Muchas más personas envidiosas, muchas más personas cagonas y machistas en el mundo del arte, en el mundo del graffiti, que en la moda. En la industria en la que me estoy moviendo ahora he encontrado muchos brazos abiertos, gente mayor con experiencia que está dispuesta a escuchar nuevas ideas. Y lo chévere es que la moda siempre se renueva, siempre está buscando cosas nuevas, nunca te quedas en tu zona de confort. Siempre estás buscando darle la vuelta a lo que has hecho. Y por eso es más fresco. Por eso sigue funcionando y la gente va afanada a ver en las tiendas qué hay. Lo paja de la moda es que te transforma en quien quieres ser. Lo paja de la ropa es que puede convertirse en una armadura para ser lo que quieres.

Macarena: Siento que acá en Lima es difícil tener esa armadura para ser quien quieres. Cuando he estado en otras ciudades, en Europa, sentía que de verdad podía vestirme como soy. Acá no. Automáticamente, me inhibe la calle.

Carlos: es un mood feo. Literal hay una nube gris sobre esta ciudad. Las personas son muy hostiles, arcaicas… muy patriarcales, conformistas. Todo lo que ven diferente siempre lo van a querer hacer igual,  normalizar. Todo esto de la pretensión ridícula, rodeada de gente que se burla de ti… de mi qué dirán ¿Qué soy gordo e improvisado? Bueno pues, soy gordo e improvisado, porque no estudié lo mismo que ellos, pero no es que haya aprendido ayer a hacer lo que hago. Mis estudios me han dado una idea de estética, de proporción, de equilibrio. En Bellas Artes me enseñaron a crear una imagen. Me enseñaron fundamentos visuales. Y estos son la columna vertebral de cualquier carrera visual, incluida la moda. Teniendo la armonía aurea en tu cabeza puedes crear todo, fotografía, video… una foto también tiene ritmo, una editorial también tiene un ritmo….  Puedes hacer las fotos con un gran close up… con eso estoy pataleando con Macarena porque le encantan los cortes acá…acá (risas) Pero es porque esa es tu personalidad también. La personalidad de Macarena es bien ‘in-your-face’. En cambio, la mía es mucho más sosegada, más distante…

Cuando dices improvisado…

Bueno, no sé si lo dirán, pero si hay algo que podrían decir supongo que sería eso, porque por lo demás….

Macarena: qué van a rajar de ti, no hay nada que puedan decir. En cambio de mi, deben decir que soy una perra, de hecho dicen eso… Pero yo feliz

¿Cómo comunicas con una imagen? ¿Cuándo es que algo está estéticamente bien sin ser algo que tiene un discurso detrás?

La manera más fácil de comunicar con una imagen es a través de símbolos. Mi arte y lo que he producido siempre es bien simbólico. Porque los símbolos son universales y no tienes que explicarlos tanto porque ya están intrínsecos en la mente colectiva. Elementos como el agua, el fuego pueden representar lo mismo independientemente de la cultura en la que estés. Lo mismo pasa con los arquetipos, cierto tipo de mujer, cierto tipo de hombre van a remitir a sensaciones similares.

Pero siempre es hacia las sensaciones, hacia el deseo de … Decías que el mundo de la moda e permite ‘ser lo que quieres ser’. ¿Es siempre en esa línea del deseo que las imágenes comunican?

Es que cuando tienes una idea, yo por lo menos, la aterrizo en un personaje. Y es a través de la ropa, y del acting de la modelo y el escenario que creas la identidad de este personaje y ya tienes una historia visual, que es la mejor manera de comunicar algo con una editorial. Y esto diferencia a un stylist de un director de arte. Porque hay muchos stylist acá que ‘porque salió bonita en la foto’ ya está, terminaron su chamba. Es válido, porque a la publicidad eso le sirve. Pero a mi me gustan las imágenes que cuentan cosas, que te llevan a preguntarte ‘¿quién es esa chica?’ y no sólo a pensar que es bonita. O que te remiten a cosas que has leído o visto antes, de modo que están tejiendo una historia con otras imágenes.