Sobre Salinger, por Kevin Castro

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I

Me dijo Valeria Román que llegó a Salinger de casualidad, mucho antes de que Roberto comenzara a spamear Facebook, debido a la configuración de recomendaciones basadas en tags y semántica que tiene Tumblr.com, una de las plataformas 2.0 de microblogging más populares. Según Valeria, la respuesta de Roberto fue: KHAAAA y luego poner el blog como privado. Sé que Roberto no planeo esto pero lo que él no sabe es que este hecho particular ha sido lo que me ha aventado directamente a la PC a escribir en Google Drive lo que es esta presentación sobre el proyecto Salinger. Y es que me parece que este hecho fortuito que produjo el KHAAAA de Roberto ha develado la verdadera naturaleza de Salinger: esto no es un poemario.

 

II

Una plataforma 2.0 se diferencia de una 1.0 en que en esta última es el webmaster quien coloca el contenido y el usuario el que lo consume, mientras que en la 2.0 el webmaster provee la infraestructura para que sea el usuario sea quien cree y al mismo tiempo consuma el contenido. Cuando Roberto me comentó por primera vez la idea de editar Salinger la respuesta inmediata que le dí fue: sí. Yo había leído varios de los poemas del libro en un Word que me pasó por Facebook Messenger, y había gustado mucho, así que sonaba lógico editar su libro digital. Pero como siempre dejo todo para mañana y fui lo suficientemente tonto como para no ponerme a editar ese libro en ese preciso instante, Roberto me mandó a la concha de mi madre y me dijo que lo iba a editar él mismo y me eliminó de Facebook. Creo que esa ha sido la mejor decisión que ha tomado Roberto y de hecho lo mejor que ha sucedido por el bien de su poemario, porque el hecho de que sea Roberto quien en base a su necesidad elija una plataforma de microblogging 2.0 (en lugar de editarlo en una plataforma web cerrada como lo es Bearparade.com (uno de los sitios que inspiró Salinger), que habría resultado demasiado 1.0 por los motivos ya explicados para lo que Roberto tenía entre manos) ha terminado por darle sentido a su proyecto.

Salinger no es un poemario en el sentido estricto. Salinger es Salinger. SalingerSalinger. Una especie de mutante digital repleto de poesía. Puedes rebloggear o favear Salinger. Puedes reescribir salinger rebloggeándolo y tomarle un pantallazo al rebloggeo y hacer un gif y postearlo nuevamente y Roberto podría favear ese post desde Salinger y eso podría aparecer en tu feed de noticias debajo de un gif porno de xxxsexxx.tumblr.com. Salinger es, en sentido técnico, conceptual y (posteriormente explicaré por qué) poético, muy 2.0. Digo esto porque me parece a mí que la novedad (¿vale la pena usar esa palabra en esta presentación o en cualquier contexto?) no radica para nada en los hipervínculos. Este es un recurso usado desde mucho antes del Internet, mucho antes de que naciera el coronel Roberto Valdivia abuelo. Los links son importantes en este libro porque son necesarios, no por el simple hecho de ser links. Son importantes porque alimentan y entorpecen al mismo tiempo los poemas, tal de seguir el link en el verso del poema Mi vida había sido siempre el primer barquito del poema de Cesárea Tinajero que dice:

tomé una pastilla de clonazepam y recobré la lucidez al sentir la lengua de un venado lamiéndome el rostro en el campus universitario vi mi boca en los ojos del venado hacía la expresión de ´realmente estoy aquí (?)´

hacia el poema Pack de promesas incumplidas en los últimos doce meses para luego seguir el vínculo del verso que dice:

le prometí a w que no le dejaría de avisar cada vez que esté solo y pensando en algo que no debió suceder hace 19 años hace más de cinco meses que no hablamos por internet

hacia el video de YouTube de la canción Lithium de Nirvana y luego leer uno de los últimos comentarios de Albano Ramírez que parece continuar la lógica de Salinger diciendo:

I’m so antisocial, I never went to a party with people of my age until yesterday.

my classmates had invited me.

And I said “ok. I’ll try it.”

at that party I was alone,but not sad because I was drunk for first time. And I was dizzy and I sat in a chair. While everybody were dancing I was there singing Lithium. It was my own party enjoying this song in my head.

y luego volver a Salinger.

Es esta la manera en la que la poesía despliega sus brazos más allá de los poemas que hay en Salinger. Pero es esto también lo que hace de la poesía de Salinger dialogue directamente con el lector, de tú a tú, mostrándote por aquí la foto de Kurt Cobain con la cabeza hecha trizas y por allá a Moe Syzlack en YouTube. Este, claro, no es el único camino obligatorio para que un poema no sea sólo una artesanía puesta en una repisa de exhibición. Lo que sí es cierto es que es el camino que ha elegido Roberto nos permite llenarnos de una emoción muy parecida a la que se tiene cuando acabas de presionar el botón de bloqueo de pantalla del celular y de pronto lo desbloqueas para abrir Facebook o Twitter y comprobar que nada realmente está ocurriendo. Quiero decir, que la lectura de Salinger es la lectura a modo de cotilleo, a modo de estoy conectándome a WhatsApp aunque evidentemente no hay ninguna notificación y nadie me ha escrito nada, aunque debo decir que en Salinger sí hay algo, hay mucho en realidad. Pero, ¿qué es eso?

 

III

He dicho antes que la poesía de Salinger es 2.0 y que esto no tiene que ver necesariamente con el hecho de que tenga links (esto es más bien una característica presente y particular de la web 1.0) sino con su poesía. ¿Qué hay en los poemas de Salinger?

La poesía de Roberto, en primer lugar, es genial. Roberto, como muchos chicos de esta generación, no solamente poetas sino programadores, artistas gráficos y matemáticos, tienen una manera de entender las cosas bastante particular, absorben rápido el conocimiento, lo procesan rápido y también lo desechan rápido. Yo he visto cómo la poesía de Roberto ha ido cambiando, alimentándose y caminando en muchas direcciones.

Estamos en un momento en el que hay miles de lenguajes de programación, de los cuales los más usuales se clasifican en dos grupos: los lenguajes interpretados y los lenguajes compilados. La web (o más específicamente, la infraestructura sobre la cual los usuarios 2.0 crean) está hecha con lenguajes interpretados (JavaScript, PHP, Python), que tienen la particularidad de tener muchas versiones, ser muy plásticos, dinámicos y libres, a diferencia de los lenguajes compilados como C o C# que son bastante formales, poco flexibles y mucho más duros.

La poesía que está haciendo Roberto es a la literatura lo que JavaScript es a la web. Aprovecha sus recursos más formales pero se muestra ante el mundo mucho más libre, respondiendo a sus necesidades ya la de su generación y al mismo tiempo como producto de estos. Es libre porque puedes piratearla y meterle mano, es fresca y honesta; es inmensa porque se alimenta de todo como Homero Simpson, caótica y demasiado fresh.

 


Este texto fue leído por Kevin Castro en la Presentación de Salinger en la Facultad de Letras en UNMSM el Viernes pasado como parte de la Antisemana de la Literatura. Puedes leer Salinger, el poemario completo aquí >>>>>>>>>>> salingerpoesia.tumblr.com