Sub25 Classics: Victoria Guerrero

Francisco Cerna

Francisco Cerna

(Lima, 1996). Estudiante minimalista a sueldo
Francisco Cerna
Documentos de vida & poesía
en las ruinas del mundo

Victoria Guerrero es el nombre de una de las voces poéticas, con mucha justicia, más reconocidas de los últimos tiempos. Esto lo ha logrado al construir, durante todos estos años, una voz poética auténtica, potente y brutalmente honesta. Una voz que, además, constantemente se reinventa y produce nuevos e interesantes proyectos. Hoy seleccionamos poemas de dos de estos proyectos.

El primero es Documentos de barbarie (poesía 2002-2012), producido, acertadamente, por Paracaídas Editores en el año 2013. Estos Documentos son una compilación de tres poemarios completos y una selección de un cuarto que, en conjunto, recogen gran parte del trabajo de su autora hasta entonces.

El otro proyecto es En un mundo de abdicaciones (2016), editado el año pasado por el FCE Perú, el cual está compuesto por cuatro secciones: Un arte de la pobreza, ESCOMBROS, Un arte de la incomplacencia (compuesto por poemas del periodo 1993-2012) y En un mundo de abdicaciones (poema que le da el nombre al libro y también lo cierra). En un mundo de abdicaciones es el testimonio de una voz poética que, al encontrarse arrinconada, termina destruyendo todas las estructuras que la aprisionan.


HOSPITAL DEL EMPLEADO

1971

.

.

&

MADRE MADRE MADRE

MADRE MADRE MADRE

es el único sonido que puedo pronunciar

.

ellos me dijeron

lárgate

escóndete

donde no podamos verte

¿por qué?

eres lo inacabado lo que no sirve

.

verso

.

una sietemesina debe morir

o soportar las garras de una máquina-madre

.

entubada desde el nacimiento

ahora no tengo miedo

NO TENGO MIEDO

¿escucharon?

.

¿es que no me entienden?

estoy encerrada en un vientre frío

una mano entra y sale

entra y sale

la odio

odio su firmeza y su calor sobre mi cuerpo

.

niña idiota

—dijeron

aspira más allá de tu cuerpo defectuoso

y lárgate

ya no tenemos espacio para ti ni los tuyos

no les tengo miedo

.

—dije

mi máquina-madre me protege

me encierra para que viva

me entuba para que no muera

.

doy la vuelta

vuelta vuelta

contra mí misma

orino mi propio territorio

y me repliego en una esquina

me preparo para salir otra vez

.

amenazantes se acercan ellos

.

—ten a tu hija y vete

ya no hay espacio aquí para ti ni para los tuyos

.

&

.

vamos hacia arriba

al lugar que nos pertenece

parque media luna

tu aullido me llama

.

¿es este mi ascenso o mi caída?

.

el mar te alcanza

el mar podrido repleto de cadáveres

                                             te moja los pies

pero yo te quiero

parque media luna

te quiero como solo una sobreviviente

puede querer

                  CON MIEDO DEL MUNDO

y sin embargo

qué suave es nuestro ascenso

qué frágil tu media luna

iluminando los pasos de mi madre

.

hay que ascender

por la espiral del dolor

para entender lo que se pierde

—o lo que nos quitaron— dice ella

.

subo hasta lo alto de tu media luna

me paro de puntillas

intento

                         el equi-

                                          librio

.

san miguel flota entre la neblina

todo es blanco blanco

blanco y armonioso

.

¿es esta nuestra pureza?

.

magdalena se derrumba desde siempre

las casonas se vacían se descascaran

la gente huye

el abuelo permanece

.

mi padre compra mandarinas dulces

                                                      mi padre que vino desde tan lejos

se pierde en el mercado de magdalena

entre el excremento de palomas

                                                        y una neblina amarga

.

¿es esta nuestra pureza

o habremos estado manchados desde siempre?

.

&

.

la humita deja salir su dulce aliento

extiende sus hojas abiertas

ENTRE MI ABUELA Y YO

ella muele el maíz

.

yo de este lado me precipito

me arrojo sobre ella

tomo la parte que me corresponde

la parte del

DESARRAIGO

que le debo

.

el calor de la humita recién cocida

evapora nuestros rostros

mientras ella muele el maíz

.

todavía nos quedan

el cuerpo enfermo

                           los pies

                                      las uñas

el nombre idéntico

quizá

.

¿me reconoces?

.

ella alza los ojos

empuja la humita al centro

donde mis manos de recién nacida

                                              no la pueden acariciar

.

ESTAMOS A MANO —susurra

De Ya nadie incendia el mundo & El mar ese oscuro porvenir —selección— (2013)

 

BERLIN

Nadie me podrá decir si esta es la música que nos espera

Oh hijo mío

La noche avanza como una ola amenazante desde la otra costa

Y ya no sé cómo amarte

Tu pureza hiere mis oídos

Hoy quisiera llevarte a caminar

Bajo el fuego brillante de los cazabombarderos

Y enseñarte el mapa de una ciudad dormida

El aroma del pan popular

Y la justa limpieza del miserable

No llores hijo

Esta noche no se anuncia para la tristeza

Las mañanas pueden ser

Y son —aun hoy para mí— más apáticas y frías

             Que las noches llenas de muertos

No te preocupes               algunos primeros mundos son así

Lo limpian todo hasta dejarlo brillante de aburrimiento

Nosotros no somos mejores

Agachamos la cabeza por cualquier sobra

Y luego nos reímos

Locos de vergüenza y resignación

Llega el primer cañonazo

El primer ser alado viene desde los cielos negros/grises por las

l mañanas

Da vueltas      gira     se contorsiona pero conoce su blanco

Míralo

Mira ese espectáculo

La destreza acrobática de los Asesinos

                                   se luce en todo su esplendor

Y tú y yo estamos aquí parados bajo esas luces artificiales

Invocando un amor no correspondido

Alarmados por el ayer

Corremos en dirección contraria y nos damos contra las puertas

                                                                               a cada instante

Basta de jugar a las escondidillas

Hijo mío

Silba tu música alta y fuerte

Aletea sobre estas naves de mal agüero

Canta con el wawani batiendo sobre tus espaldas amplias y

l vigorosas

Usa la cinta roja en tu muñeca derecha

                                      para que ningún infeliz te ojee

Y observa la ciudad otra vez

Los televisores encendidos horas tras horas

        Relampagueando sobre los rostros de los que están por morir

Hijo

El Amor es algo que desconozco

O que me desconoce

Por eso no entiendo mis pupilas sumergidas

                cada vez que escucho tu voz melodiosa y chillona

                                  en el teléfono

Debe ser este paso infame del día a la noche/la diferencia horaria

l —que le dicen

Todo este

Boom

Boom

Boom

Que viene de arriba

Toda esta música que no nos deja oírnos

Y todo ese cielo que se quiebra lentamente y deja a las estrellas solas

Como tu padre nos dejó a nosotros

Ya hace buen tiempo

Sobre esos aros de una blancura invisible

Se escribió un poema

Se celebró un matrimonio

Se fundó una ciudad

Pero antes hemos debido llorar por su caída por su derrota tristísima

l contra los nuevos tiempos

Hijo mío

El amor ya no es una cosa de esta era

Viene una bomba y lo destruye

Y los chispazos que antes sirvieron para encenderlo

Ahora lo calcinan y queda más feo y chamuscado que nunca

Pero no he querido distraerte con este falsete de mujer herida

Ahora más que nunca debes estar atento

             A todo lo que viene de arriba

Si se atraviesa un segundo cañonazo

Lo más probable es que tengas que correr hacia un lugar seguro

Más yo te digo que nadie está libre

De esa gente infame que canta mientra toma un baño de ducha

Y envía bombardas contra el mundo

 Tú has de cantar más alto

Aunque en ello se te vaya la vida

Tú no has de agachar la cabeza

Tú más Vallejo que Vallejo en el congreso antifascista

                         aplacarás el viento de la Muerte contra las ventanas

Habrás de fundar un tiempo nuevo

En el que el Amor de los amores prevalezca

sobre cualquier noche oscuramente

                                                                   Olvidada

Y el daño desaparezca

Entonces

todo estará mejor

todo estará mucho mejor

De Berlin (2013)

1-02

Hoy le corté el pelo a mi hermana

Su cabello caía como grandes lágrimas sobre el zócalo frío

Lo barrí y lo tiré a la basura

Tanto pelo muerto cubría mis sueños

Soñé un día con el pelo muerto          Otra vez unía sus hebras

Cada una se juntaba y me demandaba respuestas a mi triste

l hazaña

Yo permanecía muda-quieta

El pelo muerto insistía: ¿Estás allí? ¿Por qué me mutilaste?

Recogía el cabello y el rostro de mi hermana que aparecía flotando a

l la distancia

¿Por qué me arrojaste mis cabellos a la bolsa de basura?

La cabellera me exigía alimento también agua abundante agua

Pero mis manos estaban cosidas                 No podía dar de beber

Mis piernas no daban un brinco                    No podía buscar

Y mis senos estaban secos                          No podía dar de lactar

Yo estaba más tiesa que aquel pelo muerto que corté

O yo estaba más muerte o quizá ya había muerto y no lo sabía

Mi hermana sintió piedad de mí de mi silencio

Calmó a la cabellera

Le habló con voz dulce como si fuera una hija pequeña

Le exigía que descansara que durmiera en mi sueño

En suma             que no jodiera

Después de todo qué es una madre si no dice estas cosas

Yo he de aprender por ella lo que hace una madre

Yo he de imitar a mi hermana para poder ser su madre

¿Soy la madre o imito a la madre?

Quizá solo ejerzo la maternidad como un remedo casi un chiste

Pues no tengo ningún hijo que legitime mi condición de

l parturienta

¿Qué hacer?

Todo lo que escribo se reduce a dos o tres palabras

Madre Hija Hermana

Es una trilogía no prevista por el Psicoanálisis

Mi hermana-hija

Mi hija-hermana

Aparece en mis sueños

Es real y me mira con ojos lastimeros:

¿Por qué botaste mis cabellos al tacho de basura?

De Cuadernos de quimioterapia (contra la poesía) (2013)

EN UN MUNDO DE ABDICACIONES

            He debido escribir de mi propia abdicación

Del trabajo sombrío en el que nos encontramos inmersos         Hoy

y en definitiva

No hay un solo día en que no piense en ello

Me siento frente a una máquina y saludo a mis compañeros

Muchas veces ni saludo

Hay un deseo de saludo o un deseo de hacerlos desaparecer

Como desaparecía ante los ojos de mis maestros

La sumisión a la que nos sometían era una confusa humillación

Del trabajo lo más sombrío es la sumisión          Que se hagan dueños

de tu nombre       de tu cuerpo            de tus días

Y que ese intercambio se convierta en un número exacto en la

planilla de fin de mes

Mientras yo quería hacer un collage de mi vida de mis amores de

mi escritura

Pero todo eso era gris y mis crisis          Ser profesora      no

Hoy y en definitiva el dictado se convirtió en una voz idiota al

otro lado de la pantalla del celular

Paralelamente tengo una casa roja intervenida en mis sueños   La

he construido recogiendo cosas

Es como una casa reciclable y eso no está demasiado mal después

de todo

Una casa roja reciclable

Hoy y en definitiva he debido trabajar y

tener miedo del despido arbitrario

Y de seguir comiendo en casa de mis padres

[porque ellos siempre tienen algo que comer] No como

yo que tengo la refri casi casi como la compré: vacía

Mi madre siempre decía: «Ten tus cosas» «No renuncies»

Y el lenguaje era un habla impostada palabras que sobraban

generaciones que

se habían hartado de trabajo y comprado cosas tenido hijas (mi

hermanita y yo) sobrevivido a desastres

Hecho huelgas armado sindicatos tirado piedras etc etc etc

Y nosotros haciendo mundo con un lenguaje precario

Trabajo digno                   Poder popular

Improviso el fin de mes improviso la casa improviso el amor

Pero otra vez y de ninguna debiera yo estar en este vocabulario

Y mi cuerpo debiera acostumbrarse a este nuevo lenguaje de la

carencia

Después de todo toda palabra es reutilizable o se pierde de un día

para otro

Pasados los 40 Qué estupidez: el sueldo mínimo la escritura la

casa las barricadas

Digo: Oh sí quiero hacer un collage y ya no me dejan

Free Town, 3 de marzo de 2016

De En un mundo de abdicaciones (2016)

vggatoVictoria Guerrero Peirano es poeta e investigadora, doctora en Literatura por la Universidad de Boston. Directora y fundadora de la revista Intermezzo tropical, hoy convertida en editorial independiente. Ha publicado El mar ese oscuro porvenir (2002), Ya nadie incendia al mundo (2005), Berlin (2011), Cuadernos de quimioterapia (2012); los cuales fueron compilados en tres volúmenes en Documentos de barbarie (poesía 2002-2012) (Paracaídas editores, 2013). El 2016 el FCE Perú editó En un mundo de abdicaciones. Vive en Lima y cuida de su gato, además de ser profesora en la Pontificia Universidad Católica del Perú.